jueves, 2 de julio de 2009

Duerme en tí




A veces, en enjambres, se tejen mimbres.



A veces, descubres, a las siete de la mañana, vocaciones que tomaste por entretenimientos.



El oficio de músico es un camino lleno de loscos de variados tamaños: pequeños y puntiagudos y capaces de hacer sangre, otros, brutales, te aplastan los pies y otros, mojados por pecados capitales, te hacen resbalar, perdiendo el equilibrio.



Pese a ello, las microintensidades que sacuden el conocimiento, como sonrisas tenues en un amanecer, permanecen vívidas y aleteantes, llenas de chispas doradas, y así duermen.



Es tan grande, tan grande y tan pequeño al mismo tiempo...



Porque el gozo, tontico, está en tí, muy en el fondo, al sentir la vibración, el ruido y la furia... y también el instante único e irrepetible, pequeño, casi inaudible. Tú eres tu público, tus palmaditas en la espalda, tus abrazos y tus sonrisas cómplices a lo lejos.



No necesito más.


(Foto: Javier Alemán)





3 comentarios:

  1. hummm q tierno y que bonito..
    cada día vuelvo a sorprenderme con vosotros gratamente.
    sr.galinsoga, tiene vd. la sensibilidad d quien se emociona y siente ternura c lo mínimo. será la proximidad a nuestro otro poeta el sr.chilam?
    delicioso..
    como mama d una cachorrilla, estas lineas realmente me emocionan..

    le envío un abrazo, y un beso a quien lo sabe.

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  2. Me doy por aludido y te envío otro beso electromagnético e interestelar.

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  3. No es poesía precisamente lo que se me pega de Chilam! hsahhhahaha!

    Acuso recibo. Gracias.

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