
Estás logrando que me vuelva un sensible de verdad, y me estas obligando a escribirte hasta cartas de amor. Gracias por permitirme que te pueda pensar. Y que al oído en sueños me susurres bellas melodías, aunque al despertar… no las pueda y ni sepa materializar. ¿Por qué acudes a mí en tropel, si después no te dejas moldear? ¿Por qué me niegas?
A mis amigos en cambio, les permites que sientan tu dulzor en sus bocas con solo poderte escuchar. Otros, te ven en ricos colores simplemente pensando en ti. Yo, lo he intentado mil veces y solo veo oscuridad… Hasta Mark Twain me ha pisado un bello post que había pensado escribir para ti. ¿Conoces a un tal Mozart? Pues como el, una de cada diez mil personas son capaces de transcribir un instante de tus jadeos, con solo oír de ti una décima de tu aliento.
Veo que te dejas tocar por cualquiera; Galinsoga, FC, FB y un tal Chilam. Y ya, no me vale que me cuentes que son de Punk Buró, Roqueros o Raperos son deficientes de sensibilidad y faltos de tonalidad.
Me tienes harto. Me encuentro contigo constantemente; en los grandes almacenes, en los ensayos, por la ciudad. ¡No me persigas más! Pensar en ti me entristece por lo que te dejas manipular. También sé que tienes un chulo que se llama SGAE y me puede apalear. Pero… me seguiré preguntando y volveré a preguntarte. Si eres puta o te haces de rogar.
cojones!
ResponderSuprimirsí, sí: ¡cojones!
ResponderSuprimir(cuando menos)
quién fuera música...
ResponderSuprimiresto no hay por donde cogerlo
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