sábado, 18 de diciembre de 2010

Salvajemente Amateur 2010 Edición Invierno

El Festival de los destripaterrones y los vuelcatrenes de la música pop ( y más de rock a mi pesar) vuelve este año con el frío, con la receta de siempre: gente que no sabe tocar removiendo los cimientos adulterados de la música popular contemporánea con menos tiempo que ganas y con más ganas que experiencia.

Donde se acreditará mediante pruebas fehacientes que el sindicato de músicos son una suertecilla de advenedizos de patas delgadas y pantalones apretaos que con dos dedos menos en cada mano harían exactamente lo mismo que con sólo los que les sobran y que el punk vino a demostrar que con un poco de empeño cualquiera puede ser un candil en el baile de la verbena.

En palabras de Henry: "lo que me gusta de Salvajemente Amateur es que la gente que toca no lo hace delante de 10.000.-personas a las que no conoce, sino delante de sus amigos, exponiéndose al ridículo a pecho descubierto". Y añado yo: exponiéndose además a la crítica bienentencionada como un cuchillo de monte o despiadada como un beso de madre...

Oficina Punk ofrecerá como siempre un repertorio energético, no puede ser de otro modo, y colaborará dando plataforma a habituales del festival, y consecuentemente con el espíritu que originó Salvajemente Amateur, se prestará a dar forma a sus deseos para este año demostrando que "Anyone can play guitar". El repertorio que se desglosa en la siguiente adivinanza:

1º) Pequeño himno de finales de los años 80 y principios de los 90, generacional por tanto, original de un grupo de Boston con nombre de famoso ratón animado de quien dicen los críticos renovó el panorama musical de la época. Colabora: Dani Brown a la guitarra.

2º) Tema no generacional de un grupo de la capital que se adelantó a su tiempo, con nombre de reptil que ejecutaremos sin empacho contando con Carolina en coros y Chema a la guitarra.

3º) Tema no generacional del mismo grupo anterior y que en meritoria ejecución y sin solución de continuidad aplicaremos sonando la ultima nota del anterior en fusión pentagramática y sin cortes de respiración. Carolina Mancilla a la voz y otra vez Chema a la guitarra.

4º) Gran himno generacional de los años 90, original de una banda de Abingdon de nombre compuesto y encefalogramático y que hoy día constituye en uno de los totems de la musica popular, sino el más grande. Carolina a la voz y Chema a la guitarra.

5º) Futuro, hipotético y apoteósico Himno generacional de este siglo, descubierto por Mª Luz un mes antes de su salida al mercado (qué visión por Dios!) el 22 de Noviembre de 2010, original de un grupo de nombre enamoradizo e inorgánico. Mª Luz y Ana a la voz, Penelope y Carmen a los coros (y además quien quiera). Chema a la guitarra.

Como véis y creo que como casi siempre, ni un tema de rock clásico.

26 de diciembre 2010 20:00. Sala Planta Baja. 5 euros (con posible consumición si el pan no se nos queda duro)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

A lucky man






El rock no es mi religión. Ni ninguna otra música. Supongo que no tengo religión. No siento la necesidad de lo sagrado, ni de lo maldito. Me son ajenos esos énfasis. Por lo mismo, deduzco, no soy nada mitómano. Y eso ayuda a explicar que apenas me haya interesado por el género biográfico. En cuanto a músicos, por ejemplo, creo que no había leído ni una sola vida. Ni escrita por terceros ni memorias. Además, me aburren el autobombo y las anécdotas para periodistas, e imagino que me pesan demasiado los prejuicios sobre ese mundo "artificial" como para que me atraiga leer sobre él. En cambio adoro la escritura capaz de restituir la "nuda vida", el pálpito, la experiencia real de un individuo particular en unas circunstancias determinadas, la naturalidad del aquí y ahora.
Alguien me dijo que el libro de Mark Everett iba a gustarme, así que me animé a comprobarlo. Y tengo que deciros que ha valido la pena. No es exactamente el tipo de textos que me conmocionan hasta las lágrimas. Pero sí que rezuma verdad y compasión, y con su estilo directo y a corazón abierto demuestra una vez más que el arte (la música aquí) puede salvar una vida. Y que una cosa es la aventura subjetiva de su experiencia y otra muy distinta la industria que medra explotándola.
Buen tipo, Mr. E. Ahora escucho de otro modo sus canciones.

martes, 14 de diciembre de 2010

No te enfades más conmigo



No pudo ser.

El concierto en el ensayo de la azucarera del puente de los Vados, digo.

Todo se precipitó inesperadamente y en unas semanas tuvimos que abandonarlo, de lo que dejó constancia Galinsoga unos posts abajo. Sin posibilidad de cumplir con la invitación que os cursamos desde aquí. Y en el nuevo ensayo es imposible. Demasiado pequeño, demasiados trastos por medio. Así que habrá que esperar al próximo concierto en una sala para escuchar nuestros temas.

Pero, por terminar de momento de publicar las letras, aquí está la de nuestra última canción por el momento. Extraída del poema homónimo de Fernando Jaén para su libro de 2008 Una terraza con vistas al desierto.

No te enfades más conmigo

No te enfades más conmigo

Que me estoy haciendo viejo.

Estás tan guapa que no entiendo

Cómo no se doblan las calles cuando pasas

Cómo no se doblan las calles cuando pasas

Uso pastillas como balas de plata,

Te despierto con mensajes de madrugada.

Exagero las dudas de estos tiempos,

Me muero por tenerte siempre cerca

Me muero por tenerte siempre cerca

Juguemos más la futbolín

Despertemos más en la orilla de la playa

Andemos más por el llano de la perdiz

No te asustes tanto por verme dormir

Pero no te enfades más conmigo

Porque te quiero como un niño

Porque te quiero como un hombre

Porque te quiero como soy

Porque soy lo que te quiero

Juguemos más la futbolín

Despertemos más en la orilla de la playa

Andemos más por el llano de la perdiz

No te asustes tanto por verme dormir

sábado, 11 de diciembre de 2010

Los Fan de Teenage

Si queremos comprar puntillas, nada mejor que dejarse asesorar por un buen carpintero. Pero, si realmente queremos dar en el clavo a la hora de asistir a un buen concierto con acierto, lo mejor, es dejarse asesorar y sin pestañear por un buen rockero punkburero, en este caso, no me queda más remedio que reconocer los aciertos que para los conciertos siempre atesora para llevarme y engañarme, aunque sea atado con una soga, mi gran amigo Galinsoga.

Gran ambiente siempre con esta gente: Cheyé, Los Martín, Mari Luz y Celes y un montón de más gentes; por allí vi lagartijas, planetoides y un montón de esteroides… La Sala el Tren petada, una pasada, para ver y oír a Teenage y a su club de fan, que por suerte, siempre van a muerte.









sábado, 4 de diciembre de 2010

WIM MERTENS (No solo del rock vive el hombre)



Hay personas en esta vida capaces de marcarte musicalmente para el resto de tu vida, y sin duda alguna, para mi una de ellas ha sido Wim Mertens. Hace poco, tuve la suerte de asistir a uno de sus conciertos y que me acompañara mi amigo Francis C., un gran melómano, que lo mismo se apunta a una de violines que a una de guitarrazos…

El Sr. Mertens, "grande" como es, no permitió en ningún momento que la atención recayese sobre él, pues todo aplauso y elogio recibido lo reenviaba automáticamente a la violinista que lo acompañaba: Tatiana Samouil, por pura envidia mejor no haré referencia a su currículum. Virtuosismo puro y duro es lo que emanaba de ese cacharro. Fuerza y delicadeza al unísono. Quizás de ahí su grandeza.












miércoles, 1 de diciembre de 2010

So far away

Hace poco he coincidido con Germán Cano (magnífico filósofo) en cierto acto académico. Durante la comida del receso, “parlando del più e del meno”, hemos arribado a un concierto al que tuve ocasión de asistir en la Sala Universal (Madrid, mayo del 88 si no recuerdo mal). Le comenté que, precisamente, tiré algunas fotos (algo raro entonces, pues con las prohibiciones imperantes pocas oportunidades había de hacer algo decoroso). Y Germán me las pidió.

No he podido localizar las copias que tenía en mente pasarle, pero sí he recuperado este contacto (y los negativos originales). Lo dejo aquí porque he pensado: ¿Por qué no ampliar la sección de “Formación Continua” hacia el pasado? Sí: ¿por qué no dar cuenta también de los conciertos que más impactaron en cada cual? Lamentablemente, no siempre podrá haber de ellos testimonio gráfico. Pero, a cambio, tenemos la huella que dejaron en nuestra memoria, que además puede aprovechar esa ventaja para sublimarlos a su antojo... Sí. ¡Hagámoslo!

Yo, al menos, prometo ir subiendo de cuando en cuando recuerdos de tal o cual sala, banda, ocasión particular...

Este que abre la sección “expandida” mencionada (Noches de formación) corresponde a The Durutti Column. Me encontraba por entonces en Madrid cursando un taller de arte actual del Círculo de Bellas Artes con José Guerrero. The Durutti Column era uno de mis grupos favoritos desde que los descubrí, hacía dos o tres años, cuando compré un LP (en los antiguos Sánchez que había un poco por encima del antiguo Planta Baja) por el nombre de la banda y su bella portada (con un motivo tomado de Matisse). Tenía una especie de pub con unos amigos en cierto lugar de la Alpujarra de cuyo nombre... pero eso es otra historia (un pub, por cierto, en el que organizamos algunos conciertos sorprendentes [¡y no habíamos cumplido 20 años!]). Las últimas horas de las noches que me tocaba cerrar las pasaba invariablemente en compañía de Vini Reilly y otros de su calaña. Ahora, de repente, venía a Madrid. Y yo estaba allí. Así que no lo dudé un instante: me encaramé a la Universal. Y allí... qué puedo deciros: ¡entré en trance! Mecido por la voz hipnótica de Reilly y envuelto en la floresta de los ecos y efectos de su guitarra, acompañado del número exacto de fieles necesarios para que se produjera la catarsis. Gentes absolutamente heterogéneas que, como uno, conocían el secreto. Y que no se lo guardaban para sí, sino que disfrutaban, por encima de todo, compartiéndolo...